La indecisión es total. A escasas horas del comienzo de la huelga, oteo alrededor mío, en mi oficina, y nadie sabe qué hacer. Un regusto a que nos están tomando el pelo por las dos partes nos inunda a todos. Y no sabemos si secundar la huelga, o ir a trabajar.
¿Temor a represalias futuras quizás? Es irónico: perder los "derechos conseguidos" a base de ser una "buena trabajadora" (poder elegir las vacaciones, que no sean duros contigo en las auditorías, que te concedan los días que necesitas para algo importante) por ejercer un derecho a la huelga, en la que reivindicas esos derechos. Realmente no son 'derechos', es algo que te pertenece, pero que varía en función de lo bien que le caigas al jefe de turno y de las ganas que tenga de putearte.
¿El descuento de parte del salario también influye? Sí, mucho. Estamos en crisis, vamos a una huelga para quejarnos por esa crisis, y además, nos descuentan una parte. Peor, nos va a dejar peor. A todas las personas que les pregunto si van a secundar la huelga, lo primero que hacen es quejarse de lo que les descuentan...
Es triste. Pero mi decisión de secundar o no la huelga va a estar fundamentada en tres cuestiones: mi ánimo al levantarme, la posibilidad de coger o no transporte público, y, si consigo llegar, si los piquetes están montando bulla o no. Y si la veo interesante y divertida, me uno a los sindicalistas porculeros. Lo que yo decía, muy triste, porque la inoperancia de unos y de otros no me consigue estimular para tomar una postura concreta.
Debería tener una postura propia y concreta, lo sé, lo sé. Pero tras leer panfletos, ver las noticias, leer periódicos y demás medios informativos, estoy más desinformada que cuando empecé a informarme. Toma trabalenguas. Probablemente esta desinformación no sea casual, si no una estrategia de despiste. Piensa mal, y acertarás.
Al final se quedará todo en agua de borrajas. La huelga, pienso, va a ser poco secundada. Y la patronal nos seguirá puteando. Pues como ahora, pero con nuestro consentimiento. Y la culpa la tendremos nosotros, por vivir con miedo y encadenados a medios de producción que nos están hundiendo.
BIZCOCHO SIN AZÚCAR DE NARANJA Y HARINA DE ESPELTA
Hace 2 semanas

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