jueves, 30 de septiembre de 2010

Las consecuencias de la guerra (sic)

No sé cómo habrán vivido la huelga de ayer. Yo la viví con estupor. Estupor porque esperaba más, mucho más. Caos, reivindaciones, piquetes en mi trabajo. Ná de ná. Lo de ayer no tuvo ni chicha ni limoná. Y se quedó en lo que yo dije, en agua de borrajas.

Aún no he mirado los periódicos, asi que no sé los baremos del seguimiento de la huelga. Puedo hablar por lo que ví en mi oficina, y ví a todo el mundo. Hasta los sindicalistas vinieron a trabajar. Y el piquete interesante y porculero que yo esperaba, se quedó en dos señoras con una pegatina de UGT en cada teta. Sería para llamar la atención.

Imagino que las pobres se tirarían todo el día mirando cómo la gente entraba y salía del edificio, porque claro, ante la poca presencia sindical, no se iban a poner a berrear ni a convencer a nadie para que no entrase a trabajar. Vamos, que fueron de muestra, pero poco más. Estoy pensando en hacer un grupo de Facebook con ellas de 'Señoras que...'

El metro funcionaba, y los autobuses también. La gente fue a trabajar, menos los que tenían miedo de los piquetes, pero dudo que haya gente (excepto los sindicalistas) que crean en quejarse contra una reforma que los mismos sindicatos firmaron. Los piquetes que ví por televisión fueron agresivos, demasiado. Quizás a tenor con la represión policial. Me recordaron al título de una canción de Doctor Deseo: "Destrozos, Promesas y Arrepentimientos".

Hemos sobrevivido, pero qué decepción.

martes, 28 de septiembre de 2010

Yo voy... o no.

La indecisión es total. A escasas horas del comienzo de la huelga, oteo alrededor mío, en mi oficina, y nadie sabe qué hacer. Un regusto a que nos están tomando el pelo por las dos partes nos inunda a todos. Y no sabemos si secundar la huelga, o ir a trabajar.

¿Temor a represalias futuras quizás? Es irónico: perder los "derechos conseguidos" a base de ser una "buena trabajadora" (poder elegir las vacaciones, que no sean duros contigo en las auditorías, que te concedan los días que necesitas para algo importante) por ejercer un derecho a la huelga, en la que reivindicas esos derechos. Realmente no son 'derechos', es algo que te pertenece, pero que varía en función de lo bien que le caigas al jefe de turno y de las ganas que tenga de putearte.

¿El descuento de parte del salario también influye? Sí, mucho. Estamos en crisis, vamos a una huelga para quejarnos por esa crisis, y además, nos descuentan una parte. Peor, nos va a dejar peor. A todas las personas que les pregunto si van a secundar la huelga, lo primero que hacen es quejarse de lo que les descuentan...

Es triste. Pero mi decisión de secundar o no la huelga va a estar fundamentada en tres cuestiones: mi ánimo al levantarme, la posibilidad de coger o no transporte público, y, si consigo llegar, si los piquetes están montando bulla o no. Y si la veo interesante y divertida, me uno a los sindicalistas porculeros. Lo que yo decía, muy triste, porque la inoperancia de unos y de otros no me consigue estimular para tomar una postura concreta.

Debería tener una postura propia y concreta, lo sé, lo sé. Pero tras leer panfletos, ver las noticias, leer periódicos y demás medios informativos, estoy más desinformada que cuando empecé a informarme. Toma trabalenguas. Probablemente esta desinformación no sea casual, si no una estrategia de despiste. Piensa mal, y acertarás.

Al final se quedará todo en agua de borrajas. La huelga, pienso, va a ser poco secundada. Y la patronal nos seguirá puteando. Pues como ahora, pero con nuestro consentimiento. Y la culpa la tendremos nosotros, por vivir con miedo y encadenados a medios de producción que nos están hundiendo.

sábado, 25 de septiembre de 2010

No et mengis el mon.



Porque tener un huerto es mejor que tener un Mercadona frente a casa.

No te comas el mundo.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Por estas cosas

Por estas cosas me molesta no tener pareja.

Si yo tuviese un mozo, que en épocas de asueto como la de ahora, me invitase a cenar, yo estaría feliz y contenta. Porque es una de las cosas que más me gusta, y ver restaurantes que pueden estar bien, y no tener con quién ir, me deja una sensación extraña en la piel. Como de malfollaismo.

Y es que el nuevo tesorito que he encontrado por la red, y que han recomendado en la página de EresMadrid tiene una pinta extraordinaria. Conocido es mi gusto por la comida exótica, extraña. Me gusta un buen cocido, sí, pero donde esté un pollo tandoori... No hay parangón.

De momento me quedaré con las ganas de ir, pero espero que no sea por mucho tiempo. Tendré que engañar a alguien para que se venga conmigo a ver al Gurú.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Ale, ya está bien

Esto va a ser un batiburrillo de cosas. Avisados quedais.

Odio los domingos, sí. Eso lo saben todos los que me conocen. Preceden al lunes, al trabajo, a volver a clase, pero sobretodo se hacen soporíferos a eso de las seis de la tarde. Además, son días en los que se confunden el aburrimiento con el hambre. Qué tontería de paseillo a la nevera.

Pero mañana acabo. Mañana será mi primer día. Porque todos sabemos que realmente el año comienza en septiembre y no en enero. Nos marcamos por el calendario escolar, queramos o no. Y este año tengo que pisar con fuerza, es mi año, es lo que toca. Será duro, pero fructífero.

Por cierto, quien viva por Madrid tiene que pasarse por el Luca. Estuve hace poco cenando y no sé que me gustó más, si la atención del camarero, la comida, o la compañía ;)

Sigo enganchada a Almudena Grandes. En este último libro lo está bordando. Por cierto, yo lo compré antes de que realmente saliese a la venta oficialmente. ¿Eso es legal? Qué cosas.

Y sobre legalidades. ¿Qué pensais de la próxima huelga general? ¿La vais a secundar? Aún no tengo una posición clara. Con esto de los exámenes he estado desconectada de todo y realmente no tengo muy claro por qué se convoca una huelga general cuando la Reforma Laboral ya se ha hecho ley y no sé si se puede modificar. ¿No se tendría que haber hecho antes? Creo que voy a tener que leer sobre ello y poder decidir.

Lo que decía yo. Ni pies, ni cabeza.

sábado, 4 de septiembre de 2010

La foto

Es mi mejor foto de las vacaciones.